Acta Asamblea presencial Indymedia Madrid / Indyacp
Madrid, 31 de enero 2005
Acudieron entre 27 y 32 personas (dependiendo de los momentos pues la
asamblea se alargó bastante)
La asamblea se inició con tres presentaciones. Una primera de la propia
asamblea de Indyacp y las últimas decisiones tomadas, a través de un
proceso de debate que se inició el pasado mes de Septiembre y cuya
conclusión más importante es la separación en dos del proyecto Indyacp.
Por un lado, la dimensión ACP- como agencia de comunicación ligada a
Sindominio- que inicia su propia andadura con la intención de experimentar
con una nueva herramienta de comunicación ligada a la asamblea y
colectivos de este proyecto telemático. Por otro la dimensión Indymedia
Madrid que inicia un proceso de refundación (que se inicia en esta primera
asamblea) que se irá desarrollando en los próximos meses.
En segundo lugar se expuso la esencia del funcionamiento de la Indyacp-
básicamente nuestra pretensión de aprovecharnos de las posibilidades que
abría tener un sistema dinámico sobra una base de datos para introducir
mecanismos de moderación que no fueran exclusivamente los del tiempo (lo
último que llega a la página aparece en primer lugar) sino que incorporara
a una comunidad de usuarios que determinaba qué le interesaba más o menos.
Esta opción se propuso a la red Indymedia y como tal fue aceptada.
En tercer lugar se expuso brevemente la situación general de la red
Indymedia y nuestra relación con ella. La red Indymedia tiene unos
principios básicos muy abiertos y que, dependiendo de los nodos, se
interpretan de una manera o de otra. No existe consenso sobre cual es la
“interpretación correcta” de estos principios sino que se promueve la
experimentación y la autonomía de los nodos. La toma de decisiones en la
red es enormemente dificultosa tanto por la mezcla de diferentes culturas
políticas y comunicativas como por la distancia, la gestión de las listas
de correo, etc. Desde la Inydacp empezamos con una implicación más activa
y a medida que pasaban los meses, los debates se eternizaban etc. Nos
fuimos desconectando. Hoy por hoy, la relación es prácticamente
inexistente, puramente informativa.
Al mismo tiempo se produjo un fenómeno de “imperialismo bienintencionado”,
que separaba la dimensión técnica de la política, hackers que favorecían
la construcción de cientos de nodos, lejos de sus lugares de trabajo
político pero cuya vinculación era puramente instrumental o clientelar.
Como reflexión general nos preguntábamos: ¿De quien es Indymdia? ¿para que
sirve cuando ya no hay contracumbres- que es para lo que nació la red?
¿Cómo debe funcionar fuera del tiempo del acontecimiento? ¿Quién es o debe
ser su público?
Con esto dimos paso al debate.
En general, el mayor debate tenían que ver con tres aspectos:
Transparencia, participación, calidad.
Transparencia: Se planteaba que el Colectivo Editorial era muy opaco, o
que al menos, las herramientas creadas como canales de transmisión entre
Colectivo Editorial y usuarios no funcionaban (Boletín, por ejemplo) Al
mismo tiempo, varios intentos de comunicación con el colectivo editorial o
entre los propios usuarios había sido completamente infructuosos (lo cual
era frustrante)
En general, la red sufre las patologías generales del régimen de guerra
global que vivimos: Excepcionalidad, cansancio, miedo, lógica de
autodefensa permanente, etc. Para ello, hay que formar mecanismos de
confianza, desde las presenciales a la creación de espacios
territorializados de comunicación, como Centros de Medios Independientes
en locales, centros sociales, etc.
El mayor problema para resolver estas cuestiones era que hacer un
Indymedia “complejo” (sistemas de moderación, mecanismo de participación,
etc.) Requería de un nivel de atención y una capacidad de trabajo que, en
ese momento, no se podía asumir. Las herramientas estaban ahí, pero los
cuerpos para sostenerlas no siempre.
Participación: Se planteaban por un lado la necesidad de crear
herramientas para la participación de los usuarios (se veía como una muy
buena idea ir haciendo asambleas presenciales de manera periódica) y el
problema de producir relaciones clientelares con los participantes, o
simplemente, la no participación.
Se hablaba también de las centrales, y la necesidad de pensar mecanismos
de apertura de las mismas, para que más gente, aunque no fuera del
colectivo editorial pudiera participar de las mismas mediante algún
sistema que garantizara la calidad de la información, etc.
Calidad: En general las noticias y análisis carecían de fuentes, se
basaban en un mero morbo comunicativo del que los trolls eran su mayor
expresión, y el metalenguaje el mayor problema. Se retomaba la pregunta
de ¿de quién es Indymedia? ¿Qué tipo de noticias interesan a un nodo de
Indymedia? Se recordaba que los problemas de ruido en la red no van a
desaparecer, pues son consustanciales a la comunicación y la comunicación
abierta mucho más. La cuestión es pensar qué mecanismos aplicamos para
“separar el ruido del mensaje” en este sentido, aunque se reconocía la
utilidad de las preguntas formuladas por la Indyacp, se dudaba de las
respuestas concretas (por ejemplo, el modelo de puntuaciones tal y como se
estaba implantado en este momento o la moderación de comentarios)
También se veía necesario pensar un sistema de categorización en las
búsquedas más fino, que permitiera, por ejemplo, no sólo visualizar las
noticias como “análisis, noticias, convocatorias” sino también agrupadas
por temáticas.
Algunas propuestas que surgieron para aumentar la calidad era tener
usuarios dedicados, gente especializada en ciertos temas.
Estaba también el problema del tiempo “militante” de gestión de la página,
no asalariado, y por tanto pendiente del número de personas participantes,
de los momentos, etc.
Por último se planteaba la tensión entre “comunidad abierta” y “colectivo
político” ¿como gestionarla? ¿cómo romper a la vez la relación clienterla
entre usuarios y colectivo editorial? ¿cómo elaborar las críticas a la vez
que se construye la autonomía del colectivo?
Respecto a la propia red se recordaba que no era un “centro” en la red
sino “un punto” como podía haber y había otros. Que la red funcionaba por
autonomía y federación, por producir cosas distintas y luego, si era
interesante, ponerlas a cooperar (cosa que se producía de manera
espontánea) Que lo importante era definir qué tipo de nodo se quería
producir y permitir que ese nodo prosperara con la posibilidad de abrir
otros espacios, fueran en Indymedia o no, que se plantearan las cosas de
otra manera, y de que de hecho así sucedía.
Todas estas reflexiones se deben incorporar al proceso de refundación de
Indymedia Madrid, en ese sentido, las siguientes reuniones se plantean
como momentos de debate, apertura, etc. Una buena batería de preguntas se
plantearon durante la reunión, que se cerró con otra serie de ellas:
¿Cuáles son y serán los criterios generales de actuación? ¿Cuáles son y
serán los mecanismos de funcionamiento y la toma de decisiones? ¿De quien
es el nodo de Indymedia Madrid? ¿Cómo se trabaja la frontera “fuera/
dentro” entre usuarios, visitantes, colectivo editorial, etc.?
Se ha abierto una lista de correo alojada en las maquinas de Indymedia que
vaya organizando el nuevo colectivo editor, para suscribirse a la misma es
necesario participar de las reuniones presenciales.
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AndresMoya - 12 Dec 2005
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